Ayer la grandísima Dolly Parton falleció a la edad de 80 años, dejando una larga carrera de éxitos musicales (“Jolene” y “I will Always love you”, escritas el mismo día, como referencias). Y las redes se están llenando de recuerdos bellos y positivos sobre su carrera, pero también de su obra más allá: como la donación de los royalties de la versión de I Will Always Love You de Withney Houston a causas benéficas para la comunidad afroamericana, o su campaña por la lectura infantil Dolly Parton’s Imagination Library.
A mi hay un dato que me ha sorprendido, y que me ha rimado con otro. En paralelo a sus éxitos, Dolly Parton fundó una productora y produjo Buffy, cazavampiros (tanto la TV-movie como la serie)… al igual que Lucille Ball, a través de su productora Desilu, puso en marcha Star Trek.
Lucille Ball y la segunda oportunidad de Star Trek
Antes de convertirse en una institución de la ciencia ficción, Star Trek era un proyecto arriesgado, en una época en la que los seriales de ciencia-ficción estaban de capa caída. Y más aún para aventuras de una tripulación que buscaba el encuentro y la paz, y no la violencia. A mediados de los años sesenta, Ball dirigía Desilu Productions, el estudio que había creado junto con su marido Desi Arnaz. Desilu aceptó producir el primer piloto de Star Trek, presentado por Gene Roddenberry en 1964. Aquel piloto, titulado The Cage, con Jeffrey Hunter como el capitán Christopher Pike, no convenció a NBC como propuesta de serie. Aunque estos vieron suficiente potencial como para pedir algo bastante poco habitual: un segundo piloto. Desilu podría haber dado el proyecto por perdido. En cambio, siguió adelante. Se produjo Where No Man Has Gone Before, con William Shatner ya como el capitán James T. Kirk y con Leonard Nimoy manteniendo su papel de Spock. Esta vez, NBC sí dio luz verde y Star Trek llegó a televisión en 1966.
Dolly Parton, productora de Buffy
Parton cofundó con Sandy Gallin Sandollar Productions, una compañía dedicada a desarrollar y producir proyectos audiovisuales. Sandollar estuvo relacionada con la película Buffy the Vampire Slayer, estrenada en 1992, y se considera que fue un fracaso a todos los niveles. Sin embargo, esto no desanimó a la productora que desarrolló la posterior serie de televisión. Cuando Buffy llegó a la pequeña pantalla en 1997, Sandollar Television figuraba entre las compañías productoras. La serie, creada por Joss Whedon y protagonizada por Sarah Michelle Gellar, fue producida durante siete temporadas, entre 1997 y 2003. Sandollar también estaría vinculada después a Angel, el spin-off centrado en el personaje de David Boreanaz.
Lucille Ball y Dolly Parton son conocidas, ante todo, por su trabajo delante de las cámaras y los micrófonos. Sin embargo, ambas construyeron también carreras empresariales con capacidad para impulsar proyectos importantes. Dos mujeres sorprendentes que contribuyeron a que una idea arriesgada encontrara un lugar en televisión. Dos historias poco conocidas pero que riman. Y una buena excusa para volver a ver Star Trek y Buffy con los créditos finales un poco más en cuenta.



