Es muy raro leer en el New York Times la noticia de que el gobierno USA (en concreto el Departamento de Estado) dejará de usar la fuente Calibri y volverá a la Times New Roman. La fuente Times New Roman se creó para ser usada en periódicos en papel en el siglo XX, usándose en el New York Times… pero en el siglo XXI usar Calibri es mejor opción para lograr una lectura accesible en dispositivos electrónicos.

De entre todas las políticas que está haciendo la administración Trump, destaca una reversión en temas de accesibilidad e inclusión… y esta vuelta al pasado se ha convertido en una batalla también por el tipo de letra.
Times New Roman nació para periódicos impresos en el siglo XX y se hizo omnipresente gracias a Microsoft Word. Su diseño con serif funcionaba muy bien en papel ya que con menos tinta se leía bien el texto, pero no tanto en pantallas medianas o pequeñas, donde los remates finos pueden generar ruido visual y cansancio.?
Así, cuando el Departamento de Estado adoptó Calibri en 2023, su objetivo fue mejorar la lectura en pantalla, especialmente para personas con baja visión y otras necesidades de accesibilidad. Y es que Calibri es una sans serif pensada desde el inicio para monitores, con letras más redondeadas, mayor separación y menos detalles que se pierdan al reducir el tamaño.? El cambio no era un simple capricho estético, sino una forma de reducir barreras de lectura en un ecosistema del presente dominado por pantallas. Entre sus ventajas:
- Mejor legibilidad en tamaños pequeños: su diseño optimizado para píxeles hace que las letras se vean más limpias y consistentes, sin bordes que parezcan “rotos”.?
- Más amable para baja visión y lectura prolongada: organizaciones y guías de accesibilidad mencionan Calibri entre las fuentes recomendadas para usuarios con baja visión, por sus formas abiertas y buena altura de x.?
- Menos fricción tecnológica: al ser fuente por defecto en Microsoft Office durante muchos años, usar Calibri reducía problemas de compatibilidad y mantenía documentos más consistentes entre equipos y dispositivos.?
En 2025, el Departamento de Estado ha decidido volver a Times New Roman 14 pt para todos sus documentos, presentando la decisión como un retorno a la tradición, la formalidad y la “decorum” institucional. Esta vuelta atrás responde más a una batalla simbólica contra las políticas DEI, de diversidad y accesibilidad, sin ninguna nueva evidencia sobre legibilidad o usabilidad.?
Mientras tanto, las recomendaciones de accesibilidad siguen insistiendo en la importancia de elegir fuentes fáciles de leer, con buen contraste y tamaño suficiente, en lugar de aferrarse a estilos heredados solo por costumbre. La pregunta de fondo es si la apariencia “tradicional” debe pesar más que la experiencia real de lectura de todas las personas, incluidas las que tienen dificultades visuales.?
Así, desde el pasado 11 de diciembre, las comunicaciones oficiales del Departamento de Estado se realizan en Times New Roman 14pt, con algunas excepciones en Courier New (letra de ancho fijo) para documentos jurídicos específicos.
Este movimiento no es sobre “qué queda más elegante” o “como transmitimos valores del pasado”, es directemente un ataque a toda la población que ve mermada su accesibilidad por este retroceso.


